viernes, septiembre 29, 2006

PURA ACTITUD

Son los mejores haciendo sonido surf en España. Y tienen un directo apisonador. Por muy bien que suenen sus discos son un derivado de sus conciertazos. Fernando Pardo (guitarra, Sex Museum), David Krahe (guitarra, No Wonder), Javier Vacas (bajo, La Vacazul), Roberto "Loza" Lozano (batería, Sex Museum) y el último en llegar, Óscar Ybarra (percusión/trompeta) forman Los Coronas, toda una lección de ritmo y de actitud en esto del R'n'R desde 1991.

Si tenéis la oportunidad de verlos por vuestros respectivos lares, no la dejéis pasar. Por mucho que valga la entrada (y no lo va a valer) merece la pena ver cosas como éstas en directo. Y no digamos oir al que es, en mi opinión, el mejor batería del mundo mundial (y que me saquen del error). O al bajista más macarra de Madriz. O ver a dos guitarristas tocando la guitarra del otro sin cambiárselas. Una delicia de directo.

Y anoche, en el Contraclub de la calle Bailén, gratis. El séptimo cielo, oigan.

No dejen que les vuelva a dar la brasa, ¡compruébenlo vds. mismos!

Unos cuantos temas en su espacio de msn

lunes, septiembre 25, 2006

OTRA TIERRA, OTRA LIBERTAD


"Es muy fácil saber en contra de qué estás; lo difícil es saber a favor de qué estás"

No me importa reconocer que Ken Loach es uno de los directores que más me ha emocionado con sus películas ('Ladybird, ladybird', 'Lloviendo piedras', 'Tierra y libertad'...). Muchos le acusan de excesivo didactismo al aplicar sus tesis izquierdistas en sus films, otros se quejan de lo maniqueos que son sus personajes. A mí, qué quieren que les diga, me ponen un nudo en la garganta en la mayoría de las veces. Será afinidad política (con los años, cada vez menos) o simplemente identificación con los personajes, de origen humilde y de carne y hueso. El caso es que con 'El viento que agita la cebada' (2006) Mr. Loach lo volvió a conseguir. Otra llantina en el cine.

'El viento que agita la cebada' cuenta la historia de dos hermanos, Damien (muy acertado Cillian Murphy) y Teddy (solidísimo Padraic Delaney) O'Donovan, que se ven inmersos en la lucha por la independencia de Irlanda en 1920. Lo que en un principio es una lucha contra el invasor inglés, se convierte más tarde en guerra civil, al dividirse el bando irlandés entre los que apoyan un tratado de paz que los subordina al Reino Unido y los que opinan que el tratado debe archivarlo el rey inglés en el interior de su augusta cavidad rectal. Damien y Teddy se encontrarán en la encrucijada de cesar la lucha y aceptar el tratado o perseguir el ideal de un gobierno socialista para todos los irlandeses, a sangre y fuego.

A diferencia de 'Tierra y libertad', 'El viento que agita la cebada' no se centra tanto en la parte política sino en los efectos que una guerra tiene en las personas. Damien, estudiante de medicina, se convierte en líder de una columna del IRA en ausencia de su hermano, teniendo que tomar decisiones que lo marcan de por vida. También su hermano Teddy, salvajemente (muy salvajemente, una de esas escenas que hacen tapar ojos) torturado por los ingleses, se convierte en defensor del tratado de paz con sus enemigos. Las familias de los rebeldes sufren los castigos que no pueden infligir a los sublevados. Los soldados ingleses, después de la pesadilla que fue la primera guerra mundial, son asesinados por el IRA. Aquí, de forma más equilibrada que en 'Tierra y libertad', se muestra la deshumanización de todo conflicto bélico, y las consecuencias de dicha deshumanización. En todos los bandos.

Loach reflexiona también sobre el uso de la violencia, esto es, el terrorismo. Mientras en la primera parte de la película justifica esa lucha armada por la violencia e injusticia de los "black and tans" ingleses, en la segunda parte del film nos muestra a unos personajes que, en sus propias palabras, "han cruzado la línea", y creen que ya no hay vuelta atrás respecto a la violencia que utilizan. Algún que otro político debería ver esta película para darse cuenta de que esto del fin de la violencia no es cuestión de que alguien diga "hemos parado" y ya está. Pero ese es otro debate, más allá del cinematográfico.

'El viento que agita la cebada', en conjunto, quizá remite demasiado a su otra gran obra, y quizás la brutalidad de los mercenarios ingleses parezca que sólo está para justificar la lucha armada, pero la intensidad y la tristeza que evoca el conjunto, la hermosísima fotografía (obra del gran Barry Ackroyd), y la inspirada música (del no menos grande George Fenton) hacen que 'El viento que agita la cebada' sea una más que digna ganadora de la Palma de Oro de Cannes.

Un 8.

MIRA, ESCUCHA Y APRENDE, RUFUS

Madrid, teatro Gran Vía, 19:00 horas. El público (en su mayoría, de mediana edad) abarrota, expectante, las gradas del pequeño coliseo. sobre el escenario, únicamente un piano de cola, un atril, una silla giratoria y varios micrófonos de pie. Se apagan las luces, y el pianista ocupa su lugar.

Por el lado derecho del escenario desfila, altivo, un pequeño personaje, con traje negro, camisa blanca con los faldones por fuera y corbata con el nudo calculadamente aflojado. El personaje avanza hacia el frente del escenario, y recibe su primera ovación. Sonríe, con una mezcla de humildad fingida y perdonavidismo no menos ensayado. Comienza a cantar, "a capella", sin ayuda del micro, y se le escucha alto y claro hasta en el último rincón del recinto (creedme, yo ocupaba ese rincón). Nueva ovación del público, rendido ante tal demostración de chulería y/o potencia vocal. Damas y caballeros, Raphael ha entrado en el edificio.

Decir que te gusta Raphael normalmente acarrea no pocas burlas hacia tu persona. Es el equivalente a decir que crees que Mariano Ozores ha sido mejor director que Michael Cimino (pregunten a sus respectivos productores), o a afirmar que "La Gran Superproducción" de Jan es sin duda superior al "V de Vendetta" de Moore. El caso es que Si Rafael Martos (Linares, 1945) hubiera sido inglés (ya no digamos americano del norte), seríamos tan bobos de tenerlo en el mismo altar que a Frank Sinatra, Tom Jones, Van Morrison o (qué diablos) William Shatner. Pero no: la música de Raphael es una horterada.

Bien, pues hoy el hortera éste se ha marcado un conciertazo de 160 minutos de duración, acompañado tan sólo de un piano (y en bastantes momentos prescindiendo incluso del micro), en el que el exceso ha sido la consigna. Y no me refiero al exceso en escenografía o duración, sino a lo excesivo de su personaje, con todos sus tics, sus histrionismos, sus desplantes, sus caminatas por el escenario, sus éxtasis.

Y claro, el exceso que sigue siendo su voz, limitada ya por la edad pero personal e intensa como muy pocas en el mundo del showbiz actual. Cada pieza de su inacabable repertorio es una lección de interpretación musical y gestual, absolutamente irrepetible por nadie que no sea él (o Millán de Martes y 13, su mejor imitador). Al límite del ridículo en ocasiones, como los genios del escenario. Pero emocionando a todo el mundo con cada arranque, con cada mirada orgullosa, con cada desmayo. "Eres incomparable", decía alguien. "Eres Dios", decía otro. El ego de Raphael se alimenta de esto, de su público rendido a sus pies, adorándole.

En esta época
que estamos viviendo de retorno al crooner por un lado (Bublé, Green, Wainwright) y de cantantes-fotocopia por otro (ponga aquí a su artista OT preferido), Raphael ha vuelto a poner en su sitio a todos ellos. Es más que una voz o una cara (los piropos le siguen lloviendo desde la grada, al igual que los claveles), es una fuerza formidable capaz de llevarse por delante cualquier intento de aproximación a su mito (su admirador Bunbury incluído).

Digan lo que digan los demás.

viernes, septiembre 22, 2006

HUMOR NEGRO Y SIN FILTRO

LAS AUTORIDADES SANITARIAS ADVIERTEN QUE VER ESTA PELÍCULA PUEDE RESULTAR PERJUDICIAL PARA SUS CONVICCIONES SOBRE EL TABAQUISMO, SEAN ÉSTAS A FAVOR O EN CONTRA.

'Gracias por fumar' (2005), opera prima de Jason Reitman (hijo de Ivan Reitman), comienza con unos títulos de crédito magníficos, una canción country que no les va a la zaga y con unos primeros 15 minutos sencillamente antológicos, a medio camino entre los arranques geniales de 'Uno de los nuestros' y 'Magnolia'. "Exagerado", diréis. No esperéis a comprobarlo en DVD, os digo. Hay más sátira y veneno en estos quince minutos que en todo el resto de la producción cinematográfica mundial de lo que va de año. Y aún hay más.

Tomando como base el libro homónimo de Christopher Buckley, Jason Reitman narra la historia de Nick Naylor (arrollador Aaron Eckhart), vicepresidente de la Academia de Estudios Tabacaleros (financiada por la industria tabacalera, por supuesto) y portavoz oficial de dicha industria en Estados Unidos. Él sabe que es uno de los hombres más odiados de América (del Norte), pero no le importa, porque es el mejor en su trabajo: convencer al gran público de que los detractores del tabaco están equivocados. Naylor y sus amigos Polly y Bobby Jay (divertidos María Bello y David Koechner), colegas defensores de las industrias del alcohol y el armamento, se reúnen a menudo para presumir de quién provoca más muertes al año. Su hijo de doce años (Cameron Bright por fin haciendo de "niño normal") parece interesado en seguir sus pasos. Su ambicioso plan de volver a llevar el tabaco al cine ha sido aprobado. La vida de Nick es perfecta, dejando a un lado la falta de valores o la amoralidad de algunas de sus acciones. Pero lo malo de ser el tipo más odiado del país es que hay mucha gente deseando que caiga...

En apenas 100 minutos, Reitman consigue una película deslumbrante en lo formal e impecable en su discurso, que no es otro que apoyar la libertad de pensamiento y elección. Ya no de los fumadores, sino de todos y cada uno de nosotros, expuestos a continuas manipulaciones mediáticas y presiones de todo signo. 'Gracias por fumar' satiriza y cuestiona a todos los implicados en uno de esos "grandes debates" de opinión pública, y logra que el espectador mismo comprenda la retorcida lógica del protagonista, si es que no llega a adoptarla: ninguna postura es intrínsecamente buena o mala, tan sólo se trata de que pienses y después elijas qué es lo que quieres defender, porque todo es defendible en este mundo manipulado. Discutible, por cierto, también este último extremo. Pero de eso se trata.

Y volviendo a la película: actores secundarios brillantísimos en personajes con apenas un par de secuencias (los ya nombrados amigos y socios del "escuadrón de Mercaderes de la Muerte"; la aceradísima crítica al Hollywood actual a cargo de Rob Lowe y Adam Brody; los imponentes Robert Duvall como capo del tabaco y Sam Elliot como el canceroso Hombre de Marlboro; o el hilarante William H. Macy como el tramposo senador Finistirre), planificación y fotografía elegantes, diseño de producción tan ponzoñoso como el propio texto (ese cartel del bar donde se reúnen los Mercaderes de la Muerte). Todo a grandísima altura.

jason Reitman ha superado a su padre (de acuerdo, no era demasiado difícil) con tan sólo una comedia, revestida de fábula amoral y provocadora. Como dice el amigo Libertino, la comedia del año y seria candidata al título de película del año.

Un 9'5

VUELTA AL REDIL

Ya sé que es siempre la misma excusa, y que estando en el paro no es lógico esgrimir tal excusa, pero juro que he estado trabajando (y lo que me queda): ¿alguien ha intentado alguna vez hacer un vídeo promocional de un ayuntamiento? Niñas y niños, mi consejo es que no lo intentéis en vuestras casas. Por cada intento surge un nuevo "especialista" que sugiere un giro de 180º que te hace volver a empezar el maldito trabajo.

En fin, que esto es un aperitivo de lo que va a venir. Minutos musicales de la mano de OK Go (gracias, Mag) y un mod de Star Wars para Franz Ferdinand (gracias, Iñaqui).

miércoles, septiembre 13, 2006

LA TELE TAMBIÉN PUEDE SER MARAVILLOSA



Mucha gente
ya ha cantado las excelencias de 'Prison Break', la serie de TV que estrenó la semana pasada el canal FOX y que hoy mismo se estrena en La Sexta. Gracias a los "sospechosos habituales" ya he podido ver la primera temporada y debo decir que me parece sencillamente soberbia, gracias a una trama sencilla pero eficacísima, y a unos guiones precisos y contundentes, sin cabos sueltos, que se andan pocas veces por las ramas a la hora de acabar con éste o aquel personaje, y que utilizan como pocos el mecanismo de acción-reacción (todas las acciones de los protagonistas, pero todas todas, tienen un efecto colateral dentro y fuera de la prisión).

Y por si fuera poco, tenemos unos personajes con un carisma a prueba de balas (y con una historia personal cada uno), de esos que hacen que te preocupes por ellos. Y eso por no hablar del estilo visual arrollador (con directores especialistas del género de acción como Brett Ratner o Kevin Hooks), o
de la magnitud de ese espléndido decorado que es la prisión de Fox River: a medida que transcurre la serie, eres capaz de reconocer cada uno de los rincones característicos de la cárcel, como un recluso más.

Si no os habéis enganchado aún, esta noche tenéis otra oportunidad para asistir a una de las series más adictivas de la historia: 'Prison Break', que ya está ahí arriba junto a 'La leyenda del indomable', 'Fuga de Alcatraz' y 'Cadena perpetua'. Casi nada.

sábado, septiembre 09, 2006

PEARL JAM EN MADRID (II): ¿DÓNDE ESTÁ WALLY?

Mientras Pearl Jam terminaban con las pocas fuerzas que quedaban a sus fans, un sector de la grada miraba al otro extremo del Palacio, aplaudiendo incluso. ¿Qué pasó entonces?

Menos mal que nosoyrosamaríacalaf y su cámara de 6.000.000 de píxeles estaban ahí para inmortalizar el momento.

Damas y caballeros, ante ustedes: ¡¡¡WALLY!!!


viernes, septiembre 08, 2006

PEARL JAM EN MADRID: REGRESO AL PASADO

Llevan ya quince años en esto del show business, casi el tiempo que hacía que no tocaban en Madrid (primera y última vez: 15-02-92 en Revolver, casi nada). Pearl Jam llegaban anoche a la capital tras una tacada de conciertos memorables en Badalona, Vitoria y Lisboa. Los set lists, como es costumbre en ellos, variando día a día para sorprender a sus fieles, que son legión y muy bien organizados. Y afrontaron el concierto de Madrid como una especie de carta de presentación (¡a estas alturas!), un inicio desde cero. Desde luego, para mí también lo era, era la primera vez que los veía en directo.

Y es que si no fue con afán de "presentarse" ante el público madrileño, uno no puede comprender cómo uno de los grupos que más presumen de repertorio enorme, y de tocar prácticamente todo lo que han grabado en estudio, cargara de forma tan brutal el peso del concierto en los temas de sus dos primeros, legendarios discos: 'Ten' (1991) y 'Vs.' (1993) aportaron once canciones, nada menos, en un concierto de casi dos horas y cuarto de duración. Habrá quien considere que no fue equilibrado, o arriesgado, o yo que sé qué más. Para mí, que no les hacía mucho caso desde el ya lejano 'Yield' (1998), fue un auténtico lujazo. En vez de redescubrir una banda que hacía años que ya no me enganchaba (pese a su indudable carisma y calidad), Eddie Vedder y compañía me llevaron de vuelta a 1992, a tener veinte años, a vivir cada concierto como si fuese el último.



Muy sobrios en la puesta en escena (son ya cuarenta añitos, y llevan una gira mundial casi completa entre pecho y espalda), pero maravillosos en el plano técnico y confiados porque su larguísima lista de himnos es capaz por sí sola de incendiar de nuevo el Palacio de los Deportes. Mike McCready y
Stone Gossard son, posiblemente, la mejor dupla de guitarristas del rock de los 90 aún en activo ('Even flow', 'Black', 'Alive', 'World Wide Suicide', 'Do the evolution' lo atestiguan); Matt Cameron sigue al pie del cañón a la batería; Jeff Ament tiene el protagonismo justo, pero disfruta y hace disfrutar de líneas de bajo tan rotundas como las de 'Rearview mirror'.



Y qué decir de Eddie Vedder, melancólico, desgarrador, hipervitaminado, tierno, contundente, reivindicador... quizás los que le han seguido durante toda esta gira de regreso censuren su frialdad en Madrid, o sus más acérrimos detractores no le perdonen sus ataques brutales al presidente Bush. A mí me parece uno de los últimos frontmen, esos tipos capaces de reventar al público con una mirada, un gesto (fumarse un cigarrillo justo debajo del enorme letrero de "prohibido fumar" que todo el mundo ignora en el Palacio) o un simple "muchas muchas muchas gracias". Y su voz sigue siendo su arma favorita, privilegiada como pocas, tensa y emotiva de principio a fin. Pedazo de banda, y conservando su formación clásica a pesar de los años.

Pearl Jam desencadenaron en Madrid una verdadera tormenta de himnos que siguen sonando a eso, a himnos. Música capaz de conmover a 15.000 personas, de llevarte de vuelta a una época donde los dinosaurios del rock aún dominaban la Tierra, y la etiqueta del grunge pesaba como losas sobre Pearl Jam, Nirvana o Soundgarden. Cada uno se la quitó como buenamente pudo. Doy las gracias a Vedder-McCready-Gossard-Ament-Cameron por elegir el camino difícil y regalarme el concierto de anoche. It´s evolution, baby...

lunes, septiembre 04, 2006

SULLEY & WAZOWSKI, JUNTOS DE NUEVO

El 15 de Septiembre se estrena en la Gran Vía madrileña la versión española de 'Los Productores', el musical basado en la película de Mel Brooks. A estas alturas, todo el mundo sabe que lo protagonizarán Santiago Segura (que ha puesto toda la carne en el asador: dinero, sus kilos de más e incluso clases de canto) y José Mota, el tirillas de Cruz y Raya, mucho más contenido que de costumbre.

Ayer pude asistir (gracias a ese crack que es Libertino) al primero de los diez ensayos con público que van a realizar antes del estreno, y la verdad es que la impresión fue bastante positiva. Yo diría que muy positiva, teniendo en cuenta que no soy un enamorado de este tipo de espectáculos.

De hecho, lo peor de la obra es el eterno descanso de 45 minutos al que nos sometieron (el propio Segura se ríe de esto durante la representación). Lo mejor es que se nota que detrás de la pareja protagonista hay mucho trabajo bien hecho, desde los excelentes secundarios (mención especial a Fernando Ulbizu como Franz Liebkind, Miguel del Arco como Roger De Bris y Ángel Ruiz como Carmen Guia) hasta los lujosos decorados, pasando por un cuerpo de baile de 28 bailarin@s y una orquesta de 18 músic@s.

Ritmo logrado en la casi totalidad del show (únicas pegas: presentación de personajes algo larga y final pelín precipitado), números tan brillantes como los concibió el propio Mel Brooks (con transcripción de las letras de las canciones mucho más respetuosas de lo habitual), y una escenografía que luce durante prácticamente toda la obra, realzando el irónico y divertido libreto original, harán de estos 'Productores' el próximo éxito del Broadway madrileño. Cuando las cosas se hacen bien, con cariño y con medios, la gente suele responder. Al tiempo...

domingo, septiembre 03, 2006

MUNDOBASKET '06 (EPÍLOGO): CAMBIO DE MONEDA

Fuentes generalmente bien informadas nos han hecho saber que el Gobernador del Banco de España acaba de presentar el plan de cambio de moneda que afectará al país de manera inmediata. Se retirarán todas las monedas de euro (y fracciones) actualmente en circulación, y se sustituirán por la nueva moneda, el Pepu, acuñada en oro japonés (ver imagen). El nuevo Pepu valdrá diez veces más que el euro, veintitrés más que el dracma, el doble tan sólo que los dólares argentinos y equivaldrá a nada menos que cien dólares americanos (del norte). Más adelante se planteará la posibilidad de emitir moneda fraccionaria (por ejemplo, un Pepu valdría doscientos Aragoneses).

MUNDOBASKET '06: LA VIDA ES MARAVILLOSA


9 partidos, 9 victorias. En el camino han quedado: Alemania (bestia negra); Serbia (campeones del mundo '02); Lituania (campeones de Europa '03); Argentina (campeones olímpicos '04) y Grecia (campeones de Europa '05). Nadie podrá ya nunca poner un pero a estos doce leones, estos doce gigantes, estos doce jodidos profesionales. Ni al genio en la sombra, Pepu Hernández, tan buen entrenador como persona.

Y de propina, Gasol elegido MVP del campeonato, y Gasol & Garbajosa, en el quinteto ideal. El límite de estos chicos era éste, el cielo en el que todos estamos ya instalados. Lo malo es que les toca defender ese cielo los próximos años. Lo bueno es que quieren, y pueden, defenderlo. Con ustedes, los CAMPEONES DEL MUNDO DE BALONCESTO: ¡ESPAÑA!



Última reflexión: ¿Por qué no había, esta vez, ningún representante de la Casa Real española en la grada? ¿O Zapateros? ¿O Rajoys? La verdad es que ni lo sé, ni me importa ¡Me encanta el baloncesto, el deporte más anárquico y apolítico de España!

viernes, septiembre 01, 2006

MUNDOBASKET '06: BAND OF BROTHERS


No podía ser de otra forma: en el último segundo, sufriendo y malparados. Pero España jugará su primera final de un Mundial. Partido épico el que han jugado España y Argentina, dos equipos que van camino de la leyenda (bueno, el argentino ya lo es). Los héroes albicelestes: Ginobili, Nocioni, Scola y en general esa muralla de piedra que tienen por defensa. En España, decisivos Sergio Rodríguez (qué pedazo de base suplente, por Dios), Rudy Fernández (que sigue volando detrás de esa medalla de oro), Garbajosa (que ha mantenido a España en sus horas más bajas) y un Pau Gasol que posiblemente se pierda la final, pero ha demostrado al mundo lo que es: un gladiador capaz de partirse la cara (o el tobillo) contra el mejor juego interior del mundo, con tal de que su equipo juegue la final.

Enhorabuena a los argentinos, porque han sido el único rival a la altura de España en este mundial (hasta ahora), y porque han vuelto a dar una lección de sacrificio colectivo, competitividad y amor por este juego.

Y felicidades a los 12, de Pepu (queridísimo general), a esos "hermanos de sangre" que comenzaron a pegar tiros juntos en 1998 y siguen en la brecha, en pos de la victoria final. Una batalla más, pero con la tranquilidad de que nadie volverá a decir eso de: "ES QUE ESPAÑA SE ARRUGA EN LOS MOMENTOS CLAVE". Los agoreros, ¿dónde están ahora esos agoreros, que yo los vea?

¡HISPANIA VINCIT!

MUNDOBASKET '06: ...Y LOS DIOSES FULMINARON A AQUILES


Por fin. Ya era hora de que alguien volviese a poner en evidencia a esa gran colección de jugadores que no saben jugar juntos (o no les dejan, ojo). Grecia, los campeones de Europa, acaban de ganar 101-95 al combinado americano (del norte).

Papaloukas se confirma como el mejor base del mundo, y Schortsianitis y Kakiouzis dan una lección de fortaleza mental a los orgullosos, físicamente perfectos y tácticamente ridículos pupilos de "Coach K" Krzyzewski (que con sus "políticas de rotación" ha sido el mejor defensor griego: desde hoy, para mí, "Coach doble K").

Grandísima, enorme la gesta griega, jugando contra su propia naturaleza (creo que la última vez que pasaron de 100 puntos jugaba Zorba de titular), y demostrando por qué la NBA no quiere aún una división europea: porque el título caería de este lado del Atlántico.

Enhorabuena a los gloriosos finalistas, a Giannakis (que puede ser el primer jugador-entrenador que gane el Mundial y el Europeo, ahí es nada) y a los (pocos) jugadores estadounidenses que han saludado a los vencedores al terminar el partido.

¡HELLAS FOREVER!

Y ahora, a unirnos a la fiesta: el domingo, Sirtaki vs. Sardana.

L.A. Gasol!