lunes, julio 07, 2008

ALMAS DE METAL

Lo de ayer no fue un partido de tenis, fue un poema épico de casi cinco horas de duración, escrito a dúo por dos jugadores sobrehumanos, dos robots programados para lo mismo: destruir al adversario. Dos tipos que en vez de sudar rezuman aceite lubricante, y que parecen tener cañones de plasma en lugar de simples raquetas. La final de Wimbledon '08 sólo era posible entre Federer y Nadal, por la sencilla razón de que cualquier otro jugador habría sido fulminado en la mitad de tiempo por el T-800 de Basilea o el T-1000 manacorí.

Ojalá repitan duelo en Nueva York, gane quien gane. Por ahora, parece que el futuro es de la máquina de bronce líquido.

8 frases lapidarias:

Cecil B. Demente dijo...

Dicen por ahí que hay que salir de televisión española para ganar algo, esperemos que las olimpiadas también las retransmita Cuatro...

Plissken dijo...

XDDDDD

¡Qué buena reflexión!

Dr. Phebes dijo...

mas que un partido de tenis me recordo a los interminables enfrentamientos entre Drizzt Do`Urden y Artemis Entreri.

Plissken dijo...

¡¡Hombre, ya era hora de que se dignara a aparecer el Primo Larry!!

Me alegra que saques a colación lo de Drizzt, la próxima entrada guarda relación con esas cosas.

Sick dijo...

Sensacional partido. Fue un duelo de titanes que hizo disfrutar al publico con buen tenis.

Saludos!

Angus dijo...

Por el título del post esperaba un símil más en la línea de Yul Brynner que de Terminator.
El partido me lo perdí porque con la interrupción de la lluvia me puse a ver una peli y se me fue el santo al cielo...

Plissken dijo...

Vaya, Sick, nada más que añadir. ¡Bienvenida por aquí!

Plissken dijo...

Angus, iba a ir por ahí, pero es que me salían dos Yul Brinner, no uno. Así que tiré por los esbirros de Cyberdine, siempre tan socorridos XD.

L.A. Gasol!